Hace tiempo que ya no saltas al campo pegando botes y sonriendo, tus botas ya nunca rozan el césped recien regado... Las tardes de domingo ya no están marcadas en tu calendario. Ya nunca apareces en el once del mes... Ni en el de la jornada, Ya nunca echan reportajes tuyos en Cuatro. Nunca sales en la portada del Marca o del As. Hace mucho que ya no veo tu dorsal en las alineaciones y que no oigo tu nombre en los programas de radio. Ya nunca sonries como antes... Y no has vuelto a marcar ningún gol desde aquel abril... Ya no te cambias nunca la camiseta. No gastas bromas de las tuyas con André... Y ni siquiera tienes una de esas charlas tuyas con Preciado, claro está. Desde hace tiempo... Las lágrimas que un día fueron de alegría se han convertido en lágrimas de tristeza e impotencia. Hace ya mucho tiempo que no te veo corretear con tu cresta por el área rival intentando rematar un corner o una falta. No. Hace ya mucho que te has ido y algunos, todavía, no creemos que te vayas a ir del todo.
