martes, 21 de agosto de 2012

Últimos días de 1999

Pero aún vive el monstruo y aún no hay paz. Son ese tipo de sensaciones con las que uno tiene que aprender a convivir, hasta el fin. Y sigo pensando en que no pienso crecer más. Y sigo queriendo romper tus ventanas. No te aconsejo que te relajes. Sí voy a romper tus ventanas y voy a entrar como el aire.

No hay comentarios:

Publicar un comentario