sábado, 8 de septiembre de 2012

Cocaína, tripis, twitter y otras drogas.

Hoy, WhatsApp ha sufrido una caída "general". Entrecomillo lo de general porque a mí me funcionaba perfectamente. Pero ver a gente tan desesperada por estar unas horas sin él me ha hecho pensar. Más, porque no paraban de publicarlo en Twitter: "llevo ocho horas sin WhatsApp", "no puedo vivir sin WhatsApp y no funciona", y gilipolleces varias, hablando en plata. Creo, no, sé que hay cosas mucho más importantes que ser el primero en enterarse en el fichaje o declaraciones de un jugador de fútbol, que enterarse que la crisis mundial va en aumento... Tarde o temprano te enteras de esas noticias, ¿no? Pero ah, que hoy en día si no tienes mil seguidores en Twitter solo mereces que te miren con desprecio por debajo del hombro. Vivimos en una sociedad acomplejada que no escucha, solo lee mensajes de WhatsApp y comenta lo bien que viven los famosos. Voy a dar mi opinión, creo que soy mucho más afortunada que todos vosotros porque puedo vivir sin utilizar redes sociales, no niego que las pueda echar en falta porque soy la primera que tiene de todo (Tuenti, Facebook, Twitter, Flickr, WhatsApp...), pero, ¿hay algo mejor que sentir que tienes amigos que te escuchan, te apoyan, te aconsejan, te hacen reír y secan tus lágrimas? ¿Qué cojones importa el número de followers o amigos en Tuenti, cuando realmente, de verdad, no tienes nada? He desaprovechado muchos momentos por estar leyendo estupideces a través del móvil u ordenador cuando podía estar, simplemente, tirada en cualquier banco con mis amigos riéndonos y haciéndonos fotos inmortalizando momentos que no se volverán a repetir. No me importa ser la última que se entera en qué dijo quién, porque a mi tampoco me importará que me valores por eso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario