Te propongo un viaje. Está un poco lejos, pero no hay tantos kilómetros
que sean capaces de separarnos. Unas cuantas sonrisas van con el
descuento, y tus palabras pueden reducir el IVA. No quiero maletas. Sólo
quiero un par de ganas de besar. No hay ningún tipo de wifi para
conectar a Internet. Te obligo a prescindir de las cosas que un día te
hicieron llorar porque serian gastos adicionales que no valen la pena
pagar. Y por último, ¿el destino? El fin del mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario