Y cuando Tu sales, todo está vacío otra vez... Y vuelvo a esperarte siempre y siempre...
Por el sonido de tu coche; por tus pasos; por tu voz; por tu estado siempre inconstante del humor; por tu olor; por tu reposo bajo mi vigilia; por tus ojos; por tus manos.
Y soy feliz así. Yo soy el que te espera: ¡Soy tu perro!
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